Eco, eco. No me dejas escuchar. Los murmullos se desbordan en las calles, las avenidas escupen motores, y el silbido del viento se ahoga bajo el peso del tráfico detenido.
Eco, eco. No me dejas escuchar. Los murmullos se desbordan en las calles, las avenidas escupen motores, y el silbido del viento se ahoga bajo el peso del tráfico detenido.