Somos las voces que emergen de las grietas del asfalto y el eco que resuena en los edificios abandonados. Somos los que protegemos la memoria que se niega a ser borrada.

Nacimos en las calles de una Guadalajara que se desvanece, donde los murales se cubren con pintura gris y las vecindades se convierten en lofts, y la historia se vende al mejor postor.

Creemos en los mercados que resisten a los supermercados, en las esquinas donde las abuelas todavía cuentan historias, y en las plazas que se niegan a convertirse en estacionamientos. Somos fieles a que la dignidad que no está a la venta.

Defendemos la memoria contra el olvido y los barrios contra el capital. Defendemos la comunidad contra el individualismo y la cultura contra la especulación

Somos antirracistas, porque el color de piel no determina quién merece vivir en un barrio. Somos anticoloniales, porque la ciudad es de todxs, no solo de quien puede pagarla.
Somos anticapitalistas, porque la vivienda es un derecho, no un negocio.
Somos antipatriarcales, porque las mujeres y disidencias también hacen ciudad.
Nos unimos a quienes buscan resistir y organizarse, porque luchamos por la idea de que otra ciudad es posible. No somos observadores pasivos: somos parte de la resistencia
Nuestro periodismo es independiente y colectivo. No somos periodistas de escritorio ni cronistas de salón, tampoco observadores distantes. Nos pueden encontrar en las calles, en las redes, y en los barrios: donde la banda resiste, ahí estamos.

Hacemos periodismo de trinchera
historias de resistencia y memoria colectiva
nuestro lado es el de la gente.