La colonia Americana de Guadalajara se transforma, atrapada entre su historia y una modernidad que avanza sin tregua. Las casonas de siempre ahora comparten espacio con cafés de lujo y edificios brillantes, mientras los vecinos observan, testigos de un cambio inevitable que parece decir adiós a su esencia
Vivienda para todos… Bueno, para todos los que pueden pagarla
Es fascinante cómo Guadalajara ha pasado de ser una ciudad de barrios tradicionales y vida comunitaria a convertirse en el patio de recreo de las inmobiliarias y los nómadas digitales. Lo que alguna vez fue un hogar accesible para las familias tapatías ahora es territorio reservado para aquellos que pueden desembolsar, sin pestañear, unos 30 mil pesos por metro cuadrado
